Tierra de don Quijote

Los Íberos. Imágenes de una sociedad es una exposición itinerante organizada por la Junta de Comunidades y patrocinada por Caja Castilla-La Mancha, que exhibirá una magnífica selección de piezas halladas en yacimientos de época íbera de la provincia de Albacete. La exposición está compuesta una treintena de piezas de distinta naturaleza, seleccionadas entre lo mejor de los fondos del Museo de Albacete, y provenientes de distintos yacimientos: Cerro de los Santos, Pozo Moro, Los Villares en Hoya Gonzalo o el Tolmo de Minateda. Destacan, sobre todo, las esculturas y los restos funerarios, lo que denotan la importancia que daba esta civilización a los ritos religiosos relacionados con el más allá.

La intención de la exposición es, por un lado, acercar al visitante la cultura ibérica y ayudarle a profundizar en el conocimiento de su vida cotidiana, sus influencias culturales, su mitología y creencias religiosas, y sus costumbres funerarias. Por otro lado, pretende difundir la riqueza de los yacimientos arqueológicos manchegos y el respeto por el patrimonio histórico y artístico de Castilla-La Mancha.

La primera sede de la exposición será el Museo de la Merced de Ciudad Real, del 18 de septiembre al 30 de noviembre; del 11 de diciembre al 25 de enero la exposición podrá visitarse en el Palacio del Infantado de Guadalajara; por último, la exposición recalará en Talavera de la Reina, en el Centro Cultural San Prudencio, desde el 29 de enero hasta el 25 de marzo. Se ofrecerán visitas guiadas por profesionales a grupos de escolares, asociaciones y grupos de mayores.

La antigua leyenda

Una antigua leyenda toledana cuenta que cuando el Rey Alfonso VI tomó la ciudad y entró en ella por la vieja Puerta de Bisagra, la comitiva triunfal se detuvo de repente porque, al llegar a la altura de la mezquita de Bab al-Mardum, el caballo del rey se arrodilló y se negó a seguir adelante. El hecho se tomó como algún tipo de signo divino y el Rey mandó investigar. Entraron en el edificio y se dieron cuenta de que de uno de los muros salía un gran resplandor que iluminaba el recinto. Al excavar encontraron un crucifijo con una vela encendida. El Cristo era una imagen muy venerada que había sido escondida cuatro siglos antes, cuando los árabes invadieron Toledo ¡y la vela todavía lo seguía iluminando! En vista de este milagro, el rey Alfonso ordenó dar misa allí por primera vez y dejó su escudo con una inscripción conmemorativa. El lugar en el que se arrodilló su montura aparece hoy señalado por una piedra blanca que sobresale de las demás.

 Una historia llena de avatares

Aunque es seguramente uno de los edificios más antiguos de Toledo, Bab al-Mardum, la mezquita del Cristo de la Luz, también sigue siendo una gran desconocida para muchos de los visitantes que llegan a la ciudad del Tajo. En 1999 esta vetusta edificación cumplió 1000 años, como atestigua la inscripción fundacional de caracteres árabes que se conserva en la fachada principal del edificio, y que correspondería con el año 999 de la era cristiana.

Enclavada en el antiguo barrio de San Nicolás y la Magdalena, la mezquita se situaba en una zona residencial de musulmanes acomodados, la Medina, relativamente próxima a la Alcazaba, donde debieron levantarse las mansiones de las personalidades más importantes de la ciudad. Es la única de las diez mezquitas que llegó a haber en Toledo que ha llegado hasta nuestros días. Parece ser que la Mezquita estaba asentada sobre un antiguo templo visigodo, y su nombre original se perdió, por lo que pasó a denominarse por el nombre de una puerta de la muralla que se encontraba muy cerca: la puerta de Bab al-Mardum. En su día fue un pequeño oratorio para uso de los recién llegados a la ciudad, o de aquellos que partían.

Convertida en iglesia tras la conquista de la ciudad, en 1182 el arzobispo Gonzalo Pérez puso la antigua mezquita a disposición de los caballeros Hospitalarios bajo la advocación de la Santa Cruz. Unos pocos años después se adosó un ábside al edificio. Durante muchos años la mezquita permaneció casi oculta por la casa del santero, adosada a su fachada principal, hasta que en 1899 González Simancas descubrió la inscripción cúfica de ladrillo, que pudo ser leída poco después por Amador de los Ríos. A principios del siglo XX fue derruida la citada casa y restaurada la mezquita.

Bella y pequeña mezquita

El edificio, de pequeñas dimensiones, tiene planta cuadrada. El exterior está recubierto de ladrillo y está decorado con arquerías parecidas a las que se pueden ver en la mezquita de Córdoba.

La fachada suroeste o principal consta de tres cuerpos. Al primer cuerpo pertenecen las tres puertas de acceso; en el segundo cuerpo hay una arquería ciega, con arcos de herradura entrecruzados; el tercer cuerpo consta de una celosía calada con ladrillos dispuestos en sardinel. En la parte superior se encuentra la famosa inscripción de la que ya hemos hablado y que data la construcción de la Mezquita. El texto dice así: “En el nombre de Alá, hizo levantar esta mezquita Ahmad ibn Hadidi, de su peculio, solicitando la recompensa ultraterrena de Alá por ella. Y se terminó con el auxilio de Alá, bajo dirección Musa ibn Alí, arquitecto, y se Sa´ada, conluyéndose en Muharram del año trescientos noventa”. Se trata de una inscripción única en el Islam de Occidente, por haber sido elaborada exclusivamente con fragmentos de ladrillos ordinarios.

La fachada noroeste está formada también por tres cuerpos: tres puertas de acceso, arcos de medio punto y remate en arquería ciega. La fachada sureste, que corresponde a la qibla, el muro orientado hacia la Meca, tiene la misma distribución. Por último, en la parte nordeste es donde se levanta el ábside mudéjar, construido en 1187, con su consabida planta semicircular, y decorado con dos órdenes de arcos.

El interior está distribuido por cuatro columnas en tres naves paralelas, cruzadas a la vez por otras tres, creando nueve compartimentos abovedados. El cuadrante central se eleva un poco más que el resto, al estilo bizantino, para dar una sensación centralizada de la planta. El mihrab, el nicho hacia donde había que orar, se encontraría a la derecha de la entrada, en el muro de qibla.

El alzado consta de tres cuerpos, excepto el tramo central que es de cuatro cuerpos. Las columnas enlazan el primer cuerpo con el segundo cuerpo mediante unos capiteles visigóticos reutilizados por los árabes. En el segundo cuerpo nos encontramos una serie de arcos de herradura. Dos cornisas marcan la transición al tercer cuerpo, que lo constituyen las nueve bóvedas de crucería califal.

Vista del interior de la mezquitaLa ampliación del siglo XII consta de un tramo recto cubierto con bóveda rebajada de ladrillo y un tramo absidial que está decorado por pinturas románico-mudéjares del siglo XIII que en la actualidad están bastante deterioradas. Los frescos representan un pantocrátor, santos, tetramorfos y un clérigo con una maza. También hay inscripciones de caracteres cúficos carentes de significado.

En los últimos tiempos, gracias a los trabajos de restauración, se ha encontrado junto a la mezquita los restos de una necrópolis musulmana.

http://movimientoporlastablasdedaimiel.blogspot.com -El 2 de febrero es el Día Mundial de los Humedales y en él se conmemora la fecha en la que se firmó el Convenio Internacional sobre Zonas Húmedas en la ciudad iraní de Ramsar, en el año 1971. Por ello, Movimiento por las Tablas y el Guadiana (MXTG) se trasladó hasta el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel para celebrar esta efeméride, reivindicando la recuperación y protección de todos los humedales y ríos que componen la Mancha Húmeda y peinan la superficie del Acuífero 23.

Pese a la adversa climatología, más de un centenar de personas provenientes de distintos puntos de la provincia de Ciudad Real y del resto del Estado, como la Comunidad de Madrid y Extremadura, arroparon a Movimiento por las Tablas y el Guadiana en esta jornada.

El acto comenzó al atardecer con la observación de las bandadas de grullas que regresaban a su dormideros de las Tablas. Posteriormente procedimos a escuchar la audición de “Las Voces del ríos”, donde a través de una amalgama de sonidos nos trasladamos, utilizando nuestra imaginación, a los sonidos de antaño de los manantiales, molinos hidráulicos y bosques de ribera que había en el río Guadiana, sin olvidarnos de ese breve repaso a los sonidos de las aves comunes que acompañan al visitante en su periplo por los itinerarios del parque a lo largo de las cuatro estaciones.

EL Día de Ciudad Real 23-01-2008.

El aeropuerto acaba de cerrar el nombre definitivo que llevará esta infraestructura. “Aeropuerto Central Ciudad Real” ha sido la denomincación que la sociedad promotora ha elegido para el primer aeropuerto internacional privado de uso público de España. Asimismo, se ha acordado denominar a la terminal: “Terminal Don Quijote”.

¡Felices fiestas! Y para endulzarnos un poco más, ahí van unas recetas de dulces típicos manchegos para estas fechas:

Cortadillos

-Ingredientes: 1 l. de aguardiente; 2 l. de aceite frito; 1/4 de l. de vino; 1 kg. de azúcar; el zumo de dos kg. de naranjas; 3 papelillos de gaseosa de cada color; harina.
-Utensilios: Barreño, batidor, rodillo para cortar.
-Tiempo: 1 hora.
-Preparación:
Se mezclan todos los ingredientes en un barreño. Se bate todo bien y se deja reposar un buen rato.
Se va añadiendo la harina hasta conseguir una masa con la que se pueda trabajar. Se extiende la masa sobre la mesa y se cortan con el rodillo con forma alargada. Se espolvorea azúcar por encima y se mete al horno. Con el horno fuerte, se espera 30 minutos.

Nuégados

-Ingredientes: 2 kg. de nueces; 1/2 kg. de miel; 1 cucharada de azúcar.
-Utensilios: sartén, cuchara de madera, plato o fuente.
-Tiempo: 1 hora
-Preparación:
Se parten las nueces en trocitos pequeños y se tuestan un poquito. Se pone la miel a hervir durante media hora con una cucharada de azúcar. Se le añaden a la miel las nueces previamente tostadas, se remueven un poquito y se echan en un plato. Cuando se enfría se corta en trozos y se come.
-Observaciones:
Antiguamente se hacía con cañamones en lugar de nueces.

Mantecados

-Ingredientes: 1’250 kg. de manteca; 1’250 Kg de harina; 1/2 litro de vino; 2 cucharadas soperas de azúcar; ralladura de limón; zumo de limón.
-Utensilios: Rodillo de madera, moldes de chapa de formas variadas, mantecadossartén, rallador, dornillo de barro, tabla.
-Tiempo: 1 hora de preparación más el tiempo de horneo.
-Preparación:
Se derrite la manteca en una sartén. Se mezcla la manteca con la harina, el azúcar, el vino, las ralladuras y el zumo de limón en un recipiente (habitualmente un dornillo de barro).
Se amasa, espolvoreando de harina hasta que tenga la consistencia de masa que se pueda extender. Se deja reposar durante 15 minutos, y después se extiende sobre una tabla previamente espolvoreada con harina (para que no se pegue).
Se cortan con los moldes y se dejan sobre las latas de los hornos, previamente untadas de aceite.
Se hornean 20 minutos en el horno del pan, al mínimo.
Recién sacados, y aún calientes, se les pone azúcar abundante.

Recetas tomadas del libro Dulces de Daimiel

El Ministerio de Medio Ambiente acaba de formalizar la compra de 566 hectáreas de terreno del entorno del Parque Nacional de las Tablas de Daimiel por un importe de 90 millones de euros. El terreno comprado pertenecía a diversas fincas, siendo la adquisición de La Duquesa la más significativa.
El parque llevaba 25 años detrfás la compra de La Duquesa, ya que era una que más agua subterránea consumía, 2,3 hectómetros cúbicos de agua anuales, agua que se podrá bombear hacia el parque en momentos críticos, como el actual, para ampliar su superficie encharcada. Medio ambiente estima que, en total, se recuperan para las Tablas 3 hectómetros cúbicos anuales con la compra de estos terrenos, una cifra muy importante teniendo en cuenta la precaria situación del humedal.
La gran apuesta del Ministerio es acabar con el regadío en torno al Parque y este ha sido un primer paso. En el año 2008 se va a poner en marcha el Plan Especial del Alto Guadiana (PEAG), todo un paquete de medidas para regenerar el Acuífero 23. El Plan supondrá una inversión anual de unos 150 millones de euros para las comarcas del Alto Guadiana.
Además de bombear agua para las Tablas, en La Duquesa el patronato rector del parque quiere realizar todo un plan de reforestación con plantas autóctonas que garanticen el mantenimiento del agua.

Debo decir que se trata de una película sobre la que tenía ciertas espectativas y por eso me ha decepcionado enormemente. Aunque lo cierto es que, viendo algunas de las obras más exitosas y publicitadas del panorama español, no sé de qué me sorprendo.
A priori parece que va a ser una divertida película de animación en la línea de Shrek. La película pretende contar la “verdadera” historia de Don Quijote a través del burro Rucio. Se nos presenta a un Don Quijote apasionado y entusiasta, un Sancho Panza rico que es el que mantiene a su amigo, un burro que quiere ser caballo y un Rocinante que odia salir de su tranquila cuadra, donde adiestra a las gallinas. Como antagonista tenemos a un bachiller Sansón Carrasco taimado y manipulador. El supuesto hilo argumental es el viaje que llevan a cabo los protagonistas para justar contra el Caballero de la Luna, que revelará la verdadera identidad de Dulcinea a quien le venza. Pero todo se queda en agua de borrajas.
Este filme demuestra que la animación española, aunque algo atrasada con respecto a americana, es capaz de solventar técnicamente una película de esta envergadura. Pero flaquea en algo que es para mí esencial en cualquier película: un buen guión. No hay un verdadero hilo argumental y la historia termina resultando absurda. Está llena de chistes simplones y de anacronismos sin sentido. Es un producto eminentemente comercial que trata de aprovecharse de la estela dejada por algunas de las películas más famosas del género, copiando burdamente algunos estereotipos que aquí no vienen a cuento. Se olvidan de que los niños no son idiotas, y que precisamente son ellos los que mejor saben apreciar una buena historia.
Lo único a destacar positivamente es, sin duda, la ambientación lograda con unos fondos muy trabajados sobre los que sí que se ve que han investigado (se puede distinguir con todo detalle, por ejemplo, la plaza de El Toboso). En la parte gráfica sí que han hecho los deberes.
En resumen, sus creadores han desaprovechado la oportunidad de acercarse a la figura de nuestro hidalgo de una manera digna, aunque fuera de manera original. Me quedo con una sensación de falta de respeto al autor y a la obra. Lo que podía ser una película simpática termina convirtiéndose en un despropósito que indignará a cualquier conocedor de la obra cervantina. Y también a aquellos que no la conozcan.

Como cada otoño, la grulla común (grus grus) sobrevuela nuestras llanuras manchegas procedente del norte de Europa en busca de climas más cálidos.
Las grullas son aves de color grisáceo y gran tamaño, que supera el metro de altura. Su aspecto es esbelto, con patas y cuello alargados. Tras un largo proceso migratorio, llegan a estas tierras provenientes de países como Alemania, Polonia, Rusia o los países escandinavos, donde nidifican. Se estima que entre 8.000 y 10.000 ejemplares eligen los espacios naturales de la provincia de Ciudad Real para pasar el invierno, una cantidad que varía en función de la disponibilidad de alimento. Llegan siguiendo la conocida como “ruta occidental”, que comienza en la isla alemana de Rügen o la zona del río Oder, lugares donde se concentran para partir hacia la Península Ibérica. En su largo viaje atraviesan la región francesa de los lagos Der y Chantecop, y luego la zona de las Landas, en el suroeste, donde se preparan para atravesar los Pirineos. Tras hacer escala en algunos lugares de Castilla y Aragón, concluyen su largo viaje en las dehesas del oeste de la provincia de Ciudad Real, las dehesas extremeñas y la zona occidental de Andalucía.
Una de las zonas elegidas como lugar de invernada son Las Tablas de Daimiel. En las Tablas pueden pasar el invierno lejos de las bajas temperaturas que se registran en sus países de origen. Las grullas llegan al Parque en noviembre y se quedarán hasta mediados de febrero. Llegan en un número que oscila entre 5000 y 7000 individuos, lo que representa aproximadamente el 10% de la población de Europa occidental.
Es en estos días, con la puesta de sol, cuando se puede observar un espectáculo ornitológico excepcional. Miles de grullas se dirigen desde los comederos a sus dormideros en el Parque. Poco a poco se pueden divisar las características formaciones en uve, que se van sucediendo mientras se escucha el alboroto de sus gritos atrompetados. Luego se posarán en las alejadas orillas del humedal. A primera hora de la mañana volverán a salir hacia las áreas donde encuentran su alimento, preferentemente encinares y campos de maizales donde abundan bellotas, bulbos, semillas, invertebrados o restos del maíz.
Merece la pena acercarse estos días a Las Tablas al atardecer y vivir esta experiencia inolvidable.

En este blog traspasamos el ámbito de la Mancha. A finales del XVI y principios del XVII, la tierra de don Quijote era el Reino de Toledo, una parte de la Corona de Castilla, específicamente de Castilla la Nueva. Aunque no tenía dimensión institucional, ni realidad jurídica, el Reino de Toledo aparecía en los mapas y en los títulos de los reyes, y se extendía por lo que hoy son las provincias de Toledo y Ciudad Real, la Mancha albaceteña y conquense y parte de Madrid y Guadalajara. Es por eso por lo que nos vamos a dar la licencia, si es menester, de escribir sobre asuntos que transciendan las fronteras manchegas.

Archivo

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