Daimiel

Pues ya tenemos de nuevo encima otro fin de semana de las brujas daimieleñas. Del 17 al 19 de noviembre se celebrará la que ya es la 6ª edición de “Daimiel, pueblo de brujas”, un evento que sigue con su amplia oferta de actividades: visitas nocturnas teatralizadas a las Tablas, visitas guiadas a la motilla del Azuer y a la laguna de Navaseca, talleres, conferencias, teatro callejero, buenas tapas… Y, por supuesto, la cena tematizada, amenizada esta vez con un rol en vivo por parte de la Asociación Puerta de Hades. Y la gran queimada como colofón. Aquí abajo dejo el programa.

Vuelven las brujas daimieleñas

 

Encuentros con Cervantes

Encuentros con Cervantes es una iniciativa de la Diputación Provincial de Ciudad Real que pretende conmemorar el 4º centenario de la muerte del autor del Quijote y, de paso, incentivar el turismo literario en la provincia. El turismo literario es una modalidad de turismo cultural en el que se relacionan los espacios de obras destacadas de la literatura con los lugares reales en los que se enmarca. Y Cervantes, a través de su ingenioso hidalgo, ha quedado vinculado de manera indisoluble con estas tierras manchegas.

Hasta ochenta personalidades de distintos ámbitos y reconocido prestigio nacional e internacional se pasean estas semanas por los once municipios en los que tienen lugar los distintos actos: escritores, académicos, actores, periodistas, directores de cine… Incluso humoristas o profesionales de la gastronomía. Con nombres tan conocidos como José Luis Garci, Concha Cuetos, Julio Llamazares, Francisco Rico, Ángel Gabilondo, Darío Villanueva, Antonio Lucas, o José Luis Cuerda. Hay conferencias, recitales, proyección de películas, teatralizaciones, coloquios o monólogos.

Encuentros con Cervantes lleva en marcha desde el 13 de septiembre, y durará hasta el 25 de noviembre. Las localidades agraciadas con este evento han sido Tomelloso, Ciudad Real, Campo de Criptana, Puertollano, Almagro, Valdepeñas, Argamasilla de Alba, Villanueva de los Infantes, Alcázar de San Juan, Daimiel y Manzanares.

Se puede encontrar mucha más información en la página web oficial: http://www.encuentrosconcervantes.com. La fotografía de esta entrada está tomada de ahí.

Fin de semana de brujas en Daimiel

El Fin de Semana Daimiel, Pueblo de Brujas, surgió con la intención de dinamizar el turismo local en unas fechas de baja afluencia. Este año tendrá lugar del 11 al 13 de noviembre y sus impulsores, la Asociación Tursítica Tablas de Daimiel, pueden sentirse satisfechos pues con esta alcanzan ya la quinta edición. Y llega con más actividades que nunca; parece que ha calado en la gente este tipo de turismo tematizado.

Para echar un vistazo al programa tan solo tenéis que clicar en el siguiente enlace.

¿Qué hacer estos tres días?

Visitas

  • Visitas teatralizadas en el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel.
  • Visita guiada a la laguna de Navaseca enfocada especialmente al avistamiento de aves y la etnobotánica.
  • Visita guiada a las Tablas de Daimiel  para descubrir la vida y costumbres de los antiguos pescadores.
  • Visita guiada al yacimiento arqueológico de la Motilla del Azuer.

Gastronomía

  • Cena tematizada en el restaurante Las brujas, con una dinámica de juego de investigación y acertijos animada por la Asociación Puerta de Hades.
  • Tradicional gran queimada.
  • Degustación de las “tapas de las brujas” en diversos bares y locales.

Actividades callejeras

  • Representaciones teatrales.
  • Pasacalles ‘El tambor de los rotos’ por parte de la Asociación Folklorica Virgen de las Cruces.
  • Decoración temática de comercios.

Actividades infantiles

  • Fotocall, talleres y gymkhana.
  • Actuación de la brujilla Juana, una cuentacuentos muy particular.

Conferencias

  • Los encantadores de la Mancha. Brujas y duendes de la generación de Don Quijote. Impartida por María Lara.
  • Brujas y magas de ayer y hoy. Indudables poderes mágicos desde una óptica científica. Por parte de Ana María Vázquez.

Así que hay un montón de actividades entre las que escoger para pasar un entretenido fin de semana de brujas.

Aunque el calendario litúrgico señala el 2 de noviembre como Día de Difuntos, y en él se recuerda y conmemora en favor de las ánimas del purgatorio, hay una antigua costumbre en la Mancha de celebrar fiestas y bailes de ánimas en tiempos de Carnaval. Se trata de prácticas que mezclan usos mundanos y rituales religiosos, y se engloban dentro del ciclo de festividades invernales.

bailes de ánimas

Baile de Ánimas de Daimiel – Imagen tomada de manchainformación.com

La devoción a las ánimas benditas fue un culto impulsado de manera especial por las órdenes religiosas después del Concilio de Trento. En villas y aldeas comenzaron a aparecer las cofradías o hermandades de ánimas que, con el tiempo, fueron cobrando protagonismo en la celebración de los carnavales a medida que las fechas de las dos celebraciones comenzaron a coincidir, algo que se hizo patente a partir del siglo XVIII.

De este modo, se hizo normal en los pueblos manchegos celebrar ofertorios o misas para las ánimas del purgatorio justo antes o durante el Carnaval, así como procesiones de las cofradías y bailes. Todo esto tenía mucho de recaudatorio: subastas, bailes «pujados» y limosneros que recorrían las calles servían para conseguir dinero para misas y velas.

Lo normal es que primero tuviese lugar un pasacalles en el que se anunciaban los cultos y se pregonaban los bailes. Se solía desfilar al son de los tambores portando unas banderas que luego se ondeaban y se «bailaban».

Pero lo más esperado, sin duda, eran los bailes pujados. Clemente Díaz ya los describía en el Semanario Pintoresco Español, en la primera mitad del XIX. Cuenta que, en la casa en la que se celebraba el baile, se preparaba una sala grande bien iluminada por velones y candelas, con largas filas de sillas formando un corro que rodea el espacio de baile, y una gran mesa con viandas: torrados, pasas, higos, tortas de cañamones con miel y abundante vino. Allí llegaban las autoridades y la presidencia de la cofradía y, sobre todo, los mozos, que pujaban y entregaban los «cuartos» a las ánimas para bailar con las muchachas que más les caían en gracia, y que acudían vestidas con sus sayas de color, basquiñas negras, mantellinas de estameña forradas de terliz encarnado y castañas de pelo en la cabeza. El limosnero de ánimas se encargaba de guardar el dinero en la espuerta de las ofrendas, y voceaba en voz alta cosas como «¿Quién puja, señores, quién puja?, ¿quién quiere bailar con Antonia, la Calcetera? Cuatro cuartos dan por ella. ¿Quién puja, quién puja?». Sigue leyendo

procesión de los blancos

  1. Las “turbas” de Cuenca: tambores y clarines resuenan en la madrugada del Viernes Santo para imitar las burlas que sufrió Jesús camino del Calvario.
  2. Las cofradías de Campo de Criptana procesionando entre sus famosos molinos de viento.
  3. La calidad artística de las tallas de los pasos de Daimiel.
  4. Los tambores de Tobarra retumbando sin parar durante cinco días seguidos; ¡104 horas ininterrumpidas!
  5. El Cristo de la Buena Muerte y los cofrades vestidos de franciscanos, caminando en el silencio de la noche por las estrechas calles de Toledo.
  6. Los desfiles de las compañías de “armaos” de los pueblos del Campo de Calatrava, con sus relucientes armaduras tradicionales.
  7. La sobriedad castellana de la Semana Santa de Ocaña: silencio y recogimiento.
  8. Los costaleros de las procesiones de Ciudad Real portando los pasos a través de la plaza Mayor.
  9. Las tamboradas de Hellín, en las que se congregan más de 20.000 tamborileros tocando al mismo tiempo. Impresionante.
  10. La Semana de Música Religiosa de Cuenca, que cita anualmente a los más prestigiosos intérpretes de música sacra del mundo.
  11. El sonido del hierro contra el suelo que hacen las cadenas que arrastran los nazarenos durante la procesión del Santo Entierro de Villarrobledo.
  12. La interpretación del Canto de la Pasión de Chinchilla, romance anónimo medieval considerado el drama litúrgico pasional en castellano más antiguo que se conserva.
  13. La Fiesta de la Pasión Viviente de Hiendelaencina, especialmente la interpretación de la crucifixión en un monte cercano al pueblo.
  14. El Capítulo de Caballeros Penitentes del Cristo Redentor de Toledo entonando el Miserere durante la procesión del Miércoles Santo por el casco antiguo.
  15. Los miembros de la Cofradía de los Apóstoles de Guadalajara luciendo sus clásicas capas castellanas durante el Vía Crucis de Viernes Santo.

Y estos son solo quince entre los muchísimos que hay para conocer la Semana Santa de Castilla-La Mancha.

Con el aula del Centro del Agua abarrotada en las dos ponencias del sábado, y sin plazas desde hace días para asistir a la visita teatralizada a las Tablas, ni a la cena tematizada en el restaurante Las Brujas, esta novedosa iniciativa “no podía empezar mejor”. Así lo aseguraba Jesús Pozuelo, presidente de la asociación turística Tablas de Daimiel, que organizaba el evento.

Sobre la cita estrella, la visita teatralizada nocturna al Parque Nacional a cargo de producciones 0’99, Pozuelo aseguraba que se desarrolló “con toda normalidad y con un respeto absoluto a la naturaleza”. Además, avanzaba que ante las peticiones que rebasaron el cupo marcado de 80 plazas, desde la organización se plantean lanzarla de nuevo en un futuro.

En cuanto al perfil de los participantes en las actividades, el presidente de la asociación informaba que “alrededor de un 70%” eran de fuera de la localidad, y que durante esta semana se les remitirá unos formularios vía mail, donde podrán plasmar sus impresiones. En cualquier caso, según comentaba Pozuelo la mayoría ya le expresó personalmente su satisfacción durante la visita guiada del domingo a Las Tablas”.

Valoración positiva que también compartía el público de las ponencias del sábado por la mañana, una sobre el uso medicinal de la vegetación de la ribera del Guadiana a cargo del etnobotánico Alonso Verde y otra, la que más expectación creó, sobre la tradición de las brujas en Daimiel, a cargo del periodista e investigador Javier Pérez Campos, redactor de los programas Milenio 3 y de Cuarto Milenio.

A todas estas actividades hay que unir la degustación durante el fin de semana de las tapas especiales elaboradas por la Pinchoteca Cano’s, el bar Lepanto, la pizzería Don Castello, y los restaurantes Casa Julián y Las Brujas, cuya demanda durante el sábado, hizo complicado probarlos el domingo.

Un fin de semana cargado de turismo y gastronomía al que no faltaba el alcalde Leopoldo Sierra, quién, al término de la charla sobre las brujas en Daimiel, expresaba su apoyo a la iniciativa incidiendo en el trabajo de la organización y en la repercusión positiva en que proporciona al sector turístico y hostelero de la localidad. “Es muy importante que vean Las Tablas, el municipio y que, además, coman y pernocten aquí, entre todos tenemos que conseguir que el turismo sea un motor económico”, concluía.

No ocurría desde hace más de 25 años. El pasado 11 de noviembre, las Tablas de Daimiel comenzaron a recibir agua del Guadiana, exclusivamente del Guadiana. En las últimas décadas, desde la desaparición de los Ojos del Guadiana y la creación de la presa del Puerto de Vallehermoso, en el Azuer, los aportes hídricos del parque nacional procedían prácticamente en su totalidad del río Gigüela (y el famoso transvase), de los arroyos de la sierra (el Cañada Lobosa y el Cañada del Gato) y del agua que bombeaban en sus propios pozos. A veces, en años especialmente lluviosos, se daba el fenómeno del Guadiana remontante, y el río “corría para arriba”: cuando las Tablas rebosaban, se abrían las compuertas del molino de Molimocho,  en el límite del parque, y el agua ascendía por el cauce, hacia el molino de Griñón, en sentido contrario al natural.

En estos últimos inviernos de lluvias abundantes, fue noticia que el Guadiana, tras muchos años con su cauce seco, volvía a aportar agua a las Tablas. Pero, en realidad, se trataba de agua procedente del río Azuer.  Ahora, sin embargo, la novedad es que corre agua por el Guadiana antes de la afluencia del Azuer. Desde mediados de octubre, los técnicos del parque habían detectado la aparición de encharcamientos entre los molinos de Griñón y el Nuevo, unos pequeños ojos que hicieron que el agua comenzara a avanzar en su sentido natural. Menos de un mes después esta agua ha terminado, finalmente, por llegar al parque.

En este blog traspasamos el ámbito de la Mancha. A finales del XVI y principios del XVII, la tierra de don Quijote era el Reino de Toledo, una parte de la Corona de Castilla, específicamente de Castilla la Nueva. Aunque no tenía dimensión institucional, ni realidad jurídica, el Reino de Toledo aparecía en los mapas y en los títulos de los reyes, y se extendía por lo que hoy son las provincias de Toledo y Ciudad Real, la Mancha albaceteña y conquense y parte de Madrid y Guadalajara. Es por eso por lo que nos vamos a dar la licencia, si es menester, de escribir sobre asuntos que transciendan las fronteras manchegas.
Archivo
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