el Greco

Aprovechando el cierre temporal del Museo del Greco, en Toledo, el Museo de Santa Cruz, de la misma ciudad, inaugura la exposición “El Greco. Toledo 1900”. La muestra reune, hasta el 12 de julio, 30 obras del pintor así como una serie de fotografías de Mariano Moreno de principios del siglo XX, que muestran las obras en su emplazamiento original, antes de que muchas fueran ventidas al extranjero o trasladadas a diversos museos.
El objetivo de la exposición es situar de nuevo la pintura de Doménikos Theotokópoulos en el momento en que se produjo su redescubrimiento, a inicios del siglo XX. Tras la muerte del autor, su obra no había sido apreciada apreciada hasta que los estudios del profesor de la Institución Libre de Enseñanza, Bartolomé Cossío, rivindicaron la figura del Greco.
La exposición es fruto de la colaboración de diferentes colecciones privadas y públicas entre las que se encuentran el propio Museo de El Greco, el Museo de Santa Cruz, el Gobierno de Castilla-La Mancha, el Arzobispado de Toledo, la colección Marañón, el Museo Thyssen Bornemisza, The Hispanic Society of America, el Instituto de Patrimonio Histórico Español y el Museo de Bellas Artes de Sevilla.

En este blog traspasamos el ámbito de la Mancha. A finales del XVI y principios del XVII, la tierra de don Quijote era el Reino de Toledo, una parte de la Corona de Castilla, específicamente de Castilla la Nueva. Aunque no tenía dimensión institucional, ni realidad jurídica, el Reino de Toledo aparecía en los mapas y en los títulos de los reyes, y se extendía por lo que hoy son las provincias de Toledo y Ciudad Real, la Mancha albaceteña y conquense y parte de Madrid y Guadalajara. Es por eso por lo que nos vamos a dar la licencia, si es menester, de escribir sobre asuntos que transciendan las fronteras manchegas.
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